
Ofreció sus ahorros a quien lo ayude a encontrar un trabajo y conmovió a todos
Lautaro Montenegro proviene de una familia humilde de Campana, pero no está dispuesto a que su origen limite sus posibilidades. El pasado 19 de marzo publicó un mensaje en Facebook para poder cam...
Lautaro Montenegro proviene de una familia humilde de Campana, pero no está dispuesto a que su origen limite sus posibilidades. El pasado 19 de marzo publicó un mensaje en Facebook para poder cambiar su realidad: “Cambio mis únicos 100 dólares a cambio de un trabajo estable. Tengo secundario completo y unas ganas inmensas de progresar. Ayúdenme compartiendo gracias”.
El telescopio de Atacama captó el mapa de la misteriosa materia oscura más detallado jamás logrado
“Había estado trabajando por contrato durante tres meses, pero no me lo renovaron. Con lo que me pagaban logré ahorrar y comprar dólares, pero cuando quedé desocupado usé parte de esa plata para mantenerme. Al final, no sabía si pagar el alquiler de mi casa o comprar comida. Cuando compartí ese mensaje lo hice un poco por inocencia y otro poco por desesperación”, contó Lautaro en diálogo con La Nación.
El joven de 22 años vivía con su madre y su hermanita en el barrio de San Felipe del que decidió irse por el mal ambiente que se respiraba: “Me fui por la delincuencia y por el consumo de drogas, no quería eso para mi futuro”.
Laura Bozzo llamó “muerto de hambre” a Alfredo Adame y él le contestó de manera contundente
“Quiero crecer como persona y sé que un trabajo estable es lo más digno que uno puede tener”, confesó Lautaro que tiene experiencia en montaje de estructuras, en obras civiles y en carga y descarga, entre otras cosas. “Sé hacer de todo un poco. En la situación en la que estoy hago lo que tenga que hacer en tanto sea algo honesto”.
Lautaro, que sueña con estudiar administración de empresas, todavía se encuentra desocupado pero ha tenido varias entrevistas desde que publicó el mensaje en Facebook. “La gente es buena. Nadie de los que me ofreció trabajo me pidió la plata a cambio pero igualmente yo la guardo porque di mi palabra”.
Actualmente, el joven tuvo que mudarse de la casa en la que vivía solo porque no le alcanzaba para pagar el alquiler y desde ese entonces vive con su novia Miguelina, que es docente de primaria. “A futuro me imagino que con ella progresamos juntos, que nos alcanza la plata para que no nos falte nada y que soy económicamente estable. Una vez que consiga trabajo, pienso anotarme en la facultad para seguir estudiando”.