Misterio en Florencio Varela: el jefe de la policía bonaerense declara como testigo de un homicidio y una desaparición
El jefe de la policía bonaerense, comisario general Daniel García, fue citado a declarar como testigo por el fiscal Daniel Ichazo, que investiga el ...
El jefe de la policía bonaerense, comisario general Daniel García, fue citado a declarar como testigo por el fiscal Daniel Ichazo, que investiga el homicidio de Lautaro Morello y la desaparición de Lucas Escalante, ocurridas el 9 de diciembre pasado, en Florencio Varela. La declaración testimonial del máximo responsable de la fuerza de seguridad bonaerense fue fijada para este martes a las 9.
El jefe policial fue convocado como testigo con el objetivo de que aporte detalles sobre las medidas que aplicaron a partir del momento en que los familiares de Lucas y Lautaro radicaron la denuncia de averiguación de paradero de ambos jóvenes en la comisaría de Bosques, en el partido de Florencio Varela.
Otro de los elementos que fundaron la decisión del representante del Ministerio Público de citar como testigo al titular de la policía bonaerense fue la necesidad de que aporte precisiones sobre el desempeño del comisario inspector Sergio Argañaraz, interventor en la seccional de Bosques y del comisario mayor Francisco “Coco” Centurión, padre de Cristian y tío de Maximiliano Centurión, los dos primeros detenidos del caso.
Argañaraz fue arrestado hace una semana, acusado de tener una eventual participación en el encubrimiento del homicidio de Lautaro y en la desaparición de Lucas. En tanto, Centurión no fue apresado, pero el Toyota Etios que le fue asignado por la fuerza de seguridad provincial para que utilice de forma oficial, fue secuestrado por el investigadores de la Policía Federal con el objetivo de someterlo a peritajes ante la posibilidad de que pudieran encontrarse posibles restos de ADN de algunas de las víctimas.
La investigación sobre la presunta vinculación de un grupo de efectivos de la policía bonaerense se reforzó en las últimas horas. Hasta el momento, la investigación por el homicidio de Lautaro y la desaparición de Lucas, tiene cuatro detenidos: Cristian y Maximiliano Centurión, hijo y sobrino del comisario mayor, fueron procesados con prisión preventiva como presuntos coautores del hecho.
En tanto que el comisario inspector Argañaraz y el oficial ayudante Ramiro Forchinito, que se desempeñaba como ayudante de Centurión, fueron apresados por su presunta responsabilidad en el encubrimiento.
A última hora de la tarde, un grupo de detectives y peritos de la Policía Federal allanaron la casa del comisario mayor Centurión en la localidad de La Capilla, en Florencio Varela. Allí fueron vistos por última vez con vida Lucas y Lautaro. Al principio de la investigación, el hijo de Centurión dijo que no había estado con Lucas la noche que desapareció. Pero, un testigo y las grabaciones de dos cámaras de seguridad demostraron que mintió.
El BMW 135 cupé de Lucas Escalante fue hallado, incendiado, a siete kilómetros de la casa en la que vivía el hijo de Centurión, pero en la que ya no habitaba el comisario mayor, por ese motivo el jefe policial, no fue acusado ni indagado por el caso, aunque lo investigan.
Cuando los efectivos de la policía bonaerense revisaron el vehículo no hallaron rastros de Lautaro ni de Lucas. Al mismo tiempo, pero en el límite entre Florencio Varela y Guernica, la policía encontró un camioneta Citroën Berlingo, incendiada y con dos cuerpos carbonizados dentro. En la comisaría de Bosques, a las familias de Lucas y Lautaro les dijeron que esos cadáveres corresponderían a los dos jóvenes desaparecidos. Pero los peritajes determinaron que los cuerpos eran de dos mecánicos que habían desaparecido casi a la misma hora, en Burzaco.
Si bien la policía negó que ambos casos estuvieran relacionados, pasados más de cuatro meses de ambos episodios no se descarta que los caminos de las cuatro víctimas se hubieran cruzado en un lugar de Florencio Varela.
El cuerpo carbonizado de Lautaro fue encontrado el 16 de diciembre pasado, a 1200 metros del lugar en el que había sido hallado el BMW. Hasta el momento, no hay ningún rastro de Lucas, aunque el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de 4 millones de pesos para toda persona que aporte algún dato.