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MÁS QUE "COSAS DE CHICOS": PROPUESTAS DE ESTADO CONTRA EL ACOSO ESCOLAR SE NECESITAN

El bullying es un fenómeno de origen remoto, difícil de precisar históricamente, pero que se ha acentuado drásticamente con la masificación de las redes sociales.

MÁS QUE "COSAS DE CHICOS": PROPUESTAS DE ESTADO CONTRA EL ACOSO ESCOLAR SE NECESITAN

El bullying es un fenómeno de origen remoto, difícil de precisar históricamente, pero que se ha acentuado drásticamente con la masificación de las redes sociales.

A pesar de los movimientos para frenarlo, aún no se han desarrollado los 'anticuerpos' sociales suficientes para detener este comportamiento dañino, que incluso ha permeado ámbitos como la política. Aunque en las escuelas se intenta poner un límite, los esfuerzos siguen siendo insuficientes.

Por Profesor Daniel Oscar Farías 
 Creer que el bullying comienza recién en la adolescencia es de una ignorancia supina o de una mala fe. Este esquema de acosador o agresor se inicia desde la infancia; tiene su origen en la familia y se sostiene en la sociedad (o quizás a la inversa). Los ejemplos abundan en las redes, en la televisión y, en Argentina, en la política. ¿Por qué no haría bullying un niño o un adolescente, si el ejemplo de quien lo ejerce proviene del propio Presidente, avalado por casi el 60% de los votos? Cuando la agresión se legitima desde el poder, se traslada inevitablemente a la sociedad y especial a los más vulnerables en este aspecto, niños y adolescentes.

En estos días han sucedido hechos que provocan una reacción espasmódica en la sociedad, la cual descarga su frustración contra las escuelas y, especialmente, contra los docentes mal remunerados. Este es un problema que debe resolver el Estado en conjunto con las familias, la sociedad y la escuela misma. Las instituciones educativas pueden ser el punto de partida para un trabajo serio, pero no pueden hacerlo solas: requieren personal especializado e interdisciplinario para abordar la situación. Pretender trabajar desde una sola dimensión sería un error, y los resultados serían los mismos que hemos visto hasta ahora. 

En los casos de bullying, tanto quien lo sufre como quien lo ejerce son víctimas: víctimas del descontrol familiar, de las plataformas de redes sociales que no moderan estos contenidos y de un Estado cuyos funcionarios solo reaccionan mientras el tema permanece en la agenda mediática. Cuando hablo del Estado, me refiero a sus tres poderes: es imperativo que el Legislativo cree leyes específicas y que la Justicia garantice su cumplimiento efectivo. No podemos permitir que, una vez que se apagan las cámaras, el tema caiga nuevamente en el olvido.

Al hablar de legislación, es pertinente señalar que la Ley N° 26.892 de Convivencia Escolar ya aborda el hostigamiento; sin embargo, sin un presupuesto específico para el tratamiento del conflicto, resulta insuficiente para resolver el problema de fondo. La respuesta efectiva radica en la creación de equipos interdisciplinarios que permitan un abordaje integral y multidimensional dentro de la escuela. No obstante, dado que el bullying no se limita al ámbito escolar, es imperativa una normativa general que obligue a otras instituciones y actores sociales a corresponsabilizarse en su prevención y erradicación, incluyendo a quienes tienen responsabilidades políticas, especialmente, a quien ejerce la primera magistratura del país.

Por último, estigmatizar a los adolescentes y a las instituciones por lo que sucede es una forma de eludir la responsabilidad que nos compete como sociedad, familias, medios y dirigentes políticos. Las responsabilidades son compartidas; es hora de abandonar el dedo acusador que siempre apunta a quienes están en pleno desarrollo. En esta etapa, es natural que cometan errores, asumiendo roles de víctimas o victimarios; si los seguimos dejando solos, el problema solo se agravará. Defenderlos significa comprender su intensidad, potenciar su creatividad y acompañarlos en la búsqueda de su identidad.


 

*Profesor Daniel Oscar Farías  - Prof. De Enseñanza Media de la Historia-  Prof. De Enseñanza Media de Formación Moral y Cívica y Ex Ministro de Educación de la Provincia del Chaco 

NG

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