
Manchester City le ganó a Everton con un golazo de İlkay Gündoğan y se mantiene en la cima de la Premier League
Parece imposible detener al Manchester City. Cuenta con tanto talento colectivo que resulta inevitable pensar que no pueda quebrar las resistencias. Exhibe un andar apabullante en la Premier League...
Parece imposible detener al Manchester City. Cuenta con tanto talento colectivo que resulta inevitable pensar que no pueda quebrar las resistencias. Exhibe un andar apabullante en la Premier League. Sus números son impresionantes y explican por qué domina la escena del fútbol inglés. Acumula 11 victorias consecutivas y, con el éxito por 3-0 sobre Everton, sumó la quinta celebración como visitante. No importa en qué momento golpea, pero lo hace con una superioridad que abruma. Y cuando sus actores principales están inspirados todo se hace más sencillo, porque lo que le ofreció İlkay Gündoğan en la mitad de la cancha fue la expresión más exacta de lo que es capaz de hacer el conjunto ciudadano ante sus rivales, porque es el dueño de todo.
Con Julián Alvarez como titular, aunque sin inscribir su nombre en la red, duró apenas 38 minutos la pulseada ante Everton; las fuerzas parecieron equilibradas durante esa porción del juego. Cuando encuentra Manchester City que sus futbolistas se propongan romper con las lógicas, es cuando sacude cualquier oposición. Y al imponer condiciones, lo hace con pequeños gestos que explican por qué es el líder de la competencia: le sacó 4 puntos a Arsenal cuando quedan 9 más por jugarse. En este contexto, Gündoğan ofreció un rapto de genialidad en el primer gol: controló con su muslo una centro y, sin dejar que el balón cayera, le dio de “cachetada” a la pelota de espaldas y le cambió el palo a Jordan Pickford.
La maravilla del volante alemán fue acompañada por una voracidad colectiva que impacta. Apenas un minuto después, rompió cualquier plan de Everton por equilibrar las acciones. El equipo de Manchester tiene tanto talento acumulado que las opciones brotan aquí y allá. Por eso, un centro cruzado encontró a la torre noruega en su lugar más cómodo, el centro del área rival, para meter un frentazo que dejó desparramado al arquero rival sin posibilidades de detener ese bombazo de cabeza de Erling Haaland.
Y con la ventaja, todo se volvió aún más sencillo para el City, porque si algo sabe hacer el equipo de Pep Guardiola es administrar la pelota y dejar impotente al equipo que se le interponga. Sin darle posibilidades a Everton, dominó todo lo que sucedió en el campo de juego. Es tan demoledor lo que propone Manchester City que aun cuando le ofrece la pelota al rival es con un sentido. Porque si bien le gusta defenderse con la pelota, también puede retroceder para encontrar espacios y lastimar con salidas frenéticas con Foden y Mahrez por los costados y con la claridad para administrar de Gündoğan y de Rodri.
Y como sabe de paciencia, cuando apareció una chance más de terminar con todo lo que había en juego, encontró nuevamente en los pies del su capitán alemán, Manchester City, ofreció otra pieza deliciosa: tiro libre y un remate que se acomodó con delicadeza contra el palo derecho de Pickford.
Entonces, es tan determinante lo que propone en conjunto de Pep Guardiola que se dio el lujo de administrar energías y sin sufrir grandes sobresaltos para concentrarse casi por completo más en lo que tendrá el miércoles próximo por delante ante Real Madrid, por el encuentro de vuelta de la semifinal de la Champions League, que en lo que le quedaba de partido ante Everton.