La soberbia y la negligencia del gobierno: un peligroso riesgo para la dignificación docente.
El SECH ha convocado un paro de 48 horas, programado para los días miércoles 7 y jueves 8 de agosto del 2024.
El comunicado:
Estimados colegas y comunidad educativa:
Como bien saben, el Sindicato de Educadores del Chaco (SECH) se encuentra en una lucha continua por los derechos y la dignidad de nuestros educadores. Tras semanas de manifestaciones y reclamos, resulta fundamental que el gobierno tome en serio nuestras demandas y actúe con la responsabilidad y urgencia que la situación amerita.
En este contexto, la falta de ajustes salariales adecuados ante el incremento del costo de vida ha generado que nuestros docentes enfrenten serios desafíos económicos. El aumento en los precios de los servicios, combustibles y la canasta básica ha erosionado nuestro poder adquisitivo. Por ello, exigimos con urgencia una propuesta salarial concreta que responda a las necesidades reales de los trabajadores de la educación.
Pero los problemas no se limitan únicamente a las cuestiones salariales. Nuestro sistema educativo enfrenta problemas estructurales profundos, como la insuficiencia en la asignación de presupuestos, la falta de materiales básicos y la negativa injustificada de licencias por enfermedad, lo que pone en riesgo nuestros derechos laborales. Además, denunciamos los abusivos cobros adicionales en consultas médicas por parte de los prestadores de INSSSEP.
Es preocupante que, a pesar de las promesas del gobierno de apoyar a los trabajadores, se hayan implementado descuentos por días de paro que sobrepasan los límites razonables, aún los establecido por Ley. Esto no solo es una forma de represalia, sino que representa un retroceso en nuestra lucha por dignificar la labor docente.
Ante esta crítica situación, el SECH ha convocado un paro de 48 horas, programado para los días miércoles 7 y jueves 8 de agosto del 2024, sin asistencia a los lugares de trabajo y asamblea virtual para el día jueves 8 de agosto a las 19:00 hs, con el propósito de unir fuerzas y continuar defendiendo los derechos de los educadores. Es esencial que el gobierno atienda nuestras demandas con el compromiso y urgencia necesarios, mostrando un verdadero respaldo a la educación pública y a quienes la hacen posible.
Luego de una evaluación crítica de los primeros siete meses del año, es necesario admitir los retos que hemos enfrentado en el sistema educativo. Nos encontramos frente a una falta de avances y una ausencia alarmante de convocatorias, que podrían llevarnos a una posible decadencia en nuestra educación, agravando aún más la situación existente.
Es crucial que retomemos el rumbo y reconstruyamos las bases que sustentan nuestra labor como educadores. Se hace imperativo que el gobernador Leandro Zdero reconozca que la aplicación de la cláusula gatillo, conquista de la docencia en lucha desde 2019, no equivale a un aumento real. Si bien ayuda a detener la pérdida de poder adquisitivo ante la inflación, no resuelve el hecho de que nuestros salarios siguen estando por debajo de la línea de pobreza e indigencia.
Ante esto, el compromiso del ministro de economía de eliminar el presentismo (ítem aula) y llevarlo al valor del punto sigue siendo solo una promesa sin respuesta. Es vital que permanezcamos en el camino del diálogo y convoquemos a una mesa de discusión sobre política salarial y condiciones laborales, para mejorar el bienestar de nuestros trabajadores y avanzar hacia una educación de calidad para todos.
Sigamos unidos en esta lucha por un futuro educativo prometedor y la dignificación de nuestra labor docente.
“Ningún docente pobre”