
La morosidad de los créditos familiares se disparó y alcanzó el nivel más alto en 15 años
El fenómeno se vincula con tasas de interés elevadas, ingresos que no logran recuperarse y un mayor uso del crédito para sostener gastos cotidianos.
La morosidad de los hogares llegó al 9,3% en diciembre de 2025, último dato disponible. El nivel representa un salto importante frente al 2,5% registrado a fines de 2024, lo que implica que el indicador se multiplicó 3,7 veces en apenas un año.
El deterioro en los pagos de créditos de consumo también supera al promedio del sector privado, cuya mora se ubicó en 5,5%, cuando un año antes era de 1,6%.
Economistas señalan que el incremento está relacionado con el costo del financiamiento y la evolución de los ingresos. En febrero, la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales rondó el 69%, un nivel que encarece el crédito y complica el cumplimiento de las cuotas mensuales.
Además, en el actual escenario económico predominan tasas de interés reales positivas, lo que significa que los créditos ya no se licúan con la inflación. En un contexto de ingresos debilitados, muchas familias recurrieron al financiamiento para sostener el consumo y afrontar gastos corrientes.
El endeudamiento también creció en términos de cantidad de personas. Actualmente más de la mitad de los adultos mantiene algún tipo de financiamiento activo, ya sea con bancos, fintech, plataformas digitales o tarjetas de supermercados.
Se estima que 20,5 millones de personas tienen deudas, lo que representa un aumento del 8% respecto del cierre de 2024. En paralelo, creció la cantidad de personas que combinan créditos en bancos y entidades no financieras.
El nivel de endeudamiento promedio también aumentó. La relación entre deuda e ingresos pasó de equivaler a 1,5 salarios a mediados de 2024 a 2,5 sueldos hacia fines de 2025, lo que refleja un mayor uso del crédito para cubrir gastos.
Las dificultades de pago se concentran principalmente en los préstamos de menor monto. Cerca del 20% de los créditos inferiores a un millón de pesos presenta irregularidades, mientras que en los préstamos superiores a $10 millones la mora ronda el 10%.
Cuando se incorporan las deudas con entidades no bancarias, el panorama se vuelve más complejo. En ese segmento la mora alcanza 24,6%, lo que eleva la irregularidad total de los créditos de hogares a 13% del sistema financiero.
Los análisis sobre el escenario económico señalan que las condiciones financieras seguirán siendo restrictivas durante 2026, con ingresos disponibles todavía limitados y presión de tarifas y precios regulados. En ese contexto, los atrasos en el pago de créditos podrían mantenerse elevados en el corto plazo.
datachaco