
La finca del horror. Buscaban a dos adolescentes desaparecidas y a un agresor sexual: encontraron siete cadáveres
La policía buscaba a dos adolescentes desaparecidas y a un convicto que había pasado 17 años en prisión por violación y que el lunes no asistió a una citación ante un tribunal para responder...
La policía buscaba a dos adolescentes desaparecidas y a un convicto que había pasado 17 años en prisión por violación y que el lunes no asistió a una citación ante un tribunal para responder por nuevos cargos de abuso sexual de menores y tenencia de imágenes de pedofilia. Los investigadores estaban convencidos de que el destino de los tres estaba unido, ya que las jóvenes habían sido vistas viajando con el sujeto. Pero no estaban preparados para el horror que encontrarían en la propiedad del hombre, una finca en Henryetta, en la zona rural de Oklahoma. Estaban los cuerpos de las chicas y del sospechoso, pero también los de la esposa del presunto asesino y los tres hijos de ella. Todos tendrían heridas de bala. El escalofriante caso de los siete cadáveres conmociona a los Estados Unidos.
“Hemos dejado de buscar. Creemos que hemos encontrado todo lo que estábamos buscando esta mañana. Nuestros corazones están con las familias y amigos, compañeros de clase y todos los demás”, dijo a la prensa el jefe policial del condado de Okmulgee, Eddy Rice.
Confirmó el hallazgo de siete cadáveres, entre los cuales estaban las dos chicas buscadas –Ivy Webster, de 14 años, y Brittany Brewer, de 16– y el del sospechoso, Jesse McFadden, el delincuente con el cual, según las autoridades los adolescentes habían sido vistas en viaje. Desistió dar más precisiones sobre el operativo que concluyó en el hallazgo, sobre la forma en que se produjeron las muertes y sobre el resto de las víctimas.
Sin embargo, la identificación final corrió por cuenta de los propios familiares de las víctimas. Janette Mayo, de 59 años, oriunda de Westville, Oklahoma, dijo que la policía le había notificado la noche del lunes que las otras cuatro víctimas eran su hija Holly Guess, de 35 años, y sus nietos Rylee Elizabeth Allen, de 17; Michael James Mayo, de 15, y Tiffany Dore Guess, de 13.
La mujer se refirió a la acusación que enfrentaba McFadden. “Le mintió a mi hija y la convenció de que solo se trataba de un enorme error”, comentó Mayo a AP, en una entrevista telefónica, este martes a la mañana. “Era muy reservado. Era muy huraño, generalmente callado, pero mantenía a mi hija y a los niños como si estuvieran encerrados bajo llave. Tenía que saber dónde estaban todo el tiempo, lo que envió señales de alerta”.
Los cadáveres fueron descubiertos cerca de la localidad de Henryetta, un poblado de unos 6000 habitantes ubicado unos 145 kilómetros al este de Oklahoma City, señaló Gerald Davidson, portavoz del Departamento de Investigación del Estado de Oklahoma.
El lunes se había emitido un aviso de “persona desaparecida” para localizar a las jóvenes. La Patrulla de Caminos de Oklahoma canceló el aviso esa misma la tarde. Fue el presagio de lo peor.
El aviso señalaba que Webster y Brewer habían sido vistas viajando con Jesse McFadden, quien estaba en el registro de agresores sexuales del Estado. Registros del Departamento de Correccionales de Oklahoma indican que McFadden fue declarado culpable de violación en primer grado en 2003 y que salió de prisión en octubre de 2020.
Registros de la Corte muestran que McFadden tenía programado comparecer el lunes ante un tribunal para el inicio de un juicio por cargos de solicitar un acto sexual con un menor y posesión de pornografía infantil.
El padre de Brittany Brewer dijo a la cadena KOTV, en Tulsa, que uno de los cuerpos encontrados era el de su hija.
“Brittany era una persona extrovertida. De hecho, fue elegida para ser Miss Henryetta, para participar en julio próximo en este certamen de belleza nacional, en Tulsa. Y ahora no podrá participar porque está muerta. Se ha ido…”, lamentó Nathan Brewer.
Agencia AP