
Durán Barba develó el dato que produce temor en el Gobierno y analizó las dos formas en las que JxC podría destruirse
Jaime Durán Barba...
Jaime Durán Barba se refirió a la situación política que afronta el oficialismo y Juntos por el Cambio, a meses de la contienda electoral. El asesor político sostuvo que el Frente de Todos tiene un problema serio en términos de imagen, al tiempo que observó que la principal coalición opositora presenta fragmentaciones preocupantes.
Así lo dijo Durán Barba en el programa +Nación, conducido por José Del Rio y Pablo Rossi. El analista hizo hincapié en los dos fenómenos que aquejan a ambas partes.
Con respecto al Gobierno, remarcó que “existe una sensación entre ellos mismos de algo que varios estudios ratifican y que los asusta. Y es la caída de la imagen de Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa”. “No hablamos de una caída de pocos puntos si no de una caída enorme. Ese es el dato”, sumó.
Y profundizó: “Investigaciones de los últimos quince días exponen que esa enorme caída no se concentra en el conurbano, lo que llama la atención. Solo en el conurbano, esa caída es de 10 puntos. Es algo que podríamos catalogar como una brutalidad. Están desmoronándose por completo”.
Para el consultor ecuatoriano, el Presidente y quienes lo rodean son testigos de “una etapa histórica que está muriendo” y “tanto sus protagonistas como los que se beneficiaron durante muchos años pierden la cabeza”. “Se los puede ver hacer y decir cualquier cosa”, remarcó.
Aun así, explicó por qué ante tal escenario la Argentina todavía no se derrumbó: “A pesar de que no se sabe quién Gobierno ahora y hay la locura se ha dispersado por todos lados en el país. Pero no se termina de caer porque vivimos en una sociedad corporativista y no una sociedad democrática”.
“Acá existen corporaciones, sindicatos, organizaciones empresariales que son parte del corporativismo. Hay piqueteros y hasta sacerdotes involucrados. Todas y todos ellos funcionan con una lógica propia, que es enriquecerse a sí mismos. Mientras el Gobierno no los fastidie y les permita enriquecerse, la sociedad funciona. Un ejemplo sería el caso de Roberto Baradel, que le hizo todos los paros a María Eugenia Vidal pero ninguno a esta administración”, explicó.
Terminó por resaltar que hay otro país que funcionaba hace poco de la misma manera: el Líbano. “Allá, la religiones de habían dividido el poder. Todo funcionaba organizadamente hasta que un día decidieron subir 20 centavos el precio de las llamadas por WhatsApp y explotó todo”, cerró.
La destrucción de Juntos por el CambioDel otro lado de la grieta, las cosas no son más optimistas para Durán Barba. A la luz de la interna que provocó el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta tras anunciar la implementación de elecciones concurrentes, señaló: “Espero que se civilicen, se pongan de acuerdo y sean una alternativa. Horacio es un tipo sensato, que negocia mucho. Aun así, hay dos formas en las que pueden destruirse: una es peleándose. La otra, adhiriendo a ideas o posiciones fanáticas que no son del Pro, como la de Milei. Yo creo que si JxC o un sector importante de Juntos por el Cambio auspicia la candidatura de Javeri Milei, está jugando con fuego”.
En términos generales, el analista político asume la presencia de una “crisis en todos los frentes”, que se ve reflejada en el poco interés de la ciudadanía en la política. “Yo estoy dedicado a fondo a estudiar los efectos de la tecnología en la mente de la gente y sobre la política. Hicimos una encuesta respecto de qué buscaba la gente en Internet y solo el 2.9% realizaba búsquedas vinculadas con la política. Los menos interesados son los jóvenes”, reveló.
Insistió en que “los votantes están indecisos, ya no saben qué hacer” y “lo único que los mueve son los sentimientos”. “La gente está enojada con los políticos, gobiernos, el Parlamento, el Papa. Dicen que todas las personas en la elite son una porquería, que todos los exitosos son una porquería. Ya no les interesan los discursos”, sostuvo. Y concluyó tras lanzar una advertencia: “Ese enojo, si no hay un político sensato que ofrezca esperanza, los lleva a votar algo disparatado”.