
Doble indignación. Le gatillaron dos veces para robarle la camioneta y cuando la encontró, le faltaba de todo
Después de que le apuntaron a la cabeza para robarle, y de que le gatillaron dos veces sin que salieran las balas, Eduardo creyó que la traumática situación vivida había terminado. Sin embargo...
Después de que le apuntaron a la cabeza para robarle, y de que le gatillaron dos veces sin que salieran las balas, Eduardo creyó que la traumática situación vivida había terminado. Sin embargo, la realidad le dio otro duro golpe. Al día siguiente, la policía le avisó que su camioneta Ford EcoSport había sido encontrada. Cuando llegó al lugar indicado por los uniformados, lo que encontró resultó tan indignante como el robo: al vehículo le faltaban las cuatro ruedas, la batería y la computadora.
Hubo otra situación igual de grave: el vehículo fue encontrado a 200 metros de la base de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de la policía bonaerense, el grupo especial que, por ejemplo, estuvo a cargo de la detención de los choferes acusados de agredir al ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, durante la protesta en reclamo de medidas de seguridad a raíz del asesinato del chofer de la línea 620, en Virrey del Pino.
El vehículo que le robaron a Eduardo fue hallado en la zona de Villa Palito, cerca del cruce de la autopista Riccheri y Camino de Cintura. A dos cuadras de una base de la policía bonaerense.
Para vencer cualquier intento de resistencia de Eduardo, los asaltantes apretaron dos veces el gatillo del arma con la que le apuntaron a la cabeza, pero la pistola no se disparó. Después del robo, el vecino se dirigió al destacamento de la UTOI para hacer la denuncia. Allí, los policías le tomaron los datos y el número de teléfono.
Al día siguiente, un móvil de la comisaría de San Justo avisó que la camioneta había aparecido en Villa Palito. “Le faltaban las ruedas, la batería y la computadora; lo increíble es que estaba a dos cuadras de donde están los efectivos de la UTOI. Ellos saben dónde desarman los autos robados. Tengo que agradecer que estoy vivo, porque apretaron el gatillo dos veces, pero la pistola no se disparó”, expresó Eduardo, indignado.