
Crisis en Ecuador: qué es la “muerte cruzada”, el recurso extremo que usó Lasso para salvarse de la destitución
QUITO.- Menos de 24 horas después de haber finalizado ...
QUITO.- Menos de 24 horas después de haber finalizado la primera sesión del juicio político en su contra, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, aplicó el recurso constitucional denominado “muerte cruzado” para evitar ser destituido por las acusaciones de peculado.
Lasso, acusado de haber hecho caso omiso a irregularidades en un acuerdo firmado por la empresa pública Flopec y que, según la Contraloría, causó al país un perjuicio de unos 6,1 millones de dólares, compareció ante la Asamblea ayer en un debate que duró casi doce horas, donde sostuvo que no hay pruebas en su contra y apuntó que la campaña tiene más tintes políticos que legales.
Del juicio político a la muerte cruzadaLa oposición necesitaba superar el umbral de 92 votos para destituir automáticamente al mandatario, de lo contrario Lasso quedaría en el cargo y blindando frente a futuras acusaciones por los mismos motivos.
No obstante, Lasso se adelantó y optó por otro escenario: la muerte cruzada. La medida, consagrada en la Constitución de 2008, implica la renovación de todas las instituciones del país sudamericano, incluidos la Presidencia y el Parlamento.
El jefe de Estado tiene potestad para disolver la Asamblea si considera que se cumplen ciertos criterios, por ejemplo si hay una “grave crisis política” en el país sudamericano.
Cómo sigueEl Consejo Nacional Electoral deberá convocar en un plazo de siete días la doble cita electoral -parlamentaria y presidencial- que implicaría renovar de nuevo los poderes aunque sólo “para el resto de los respectivos períodos”.
El bloque opositor le había advertido a Lasso de que recurrir a esta vía aumentaría aún más la tensión política y social, pero el mandatario no sólo coqueteaba con ella sino que ha sugerido que, de haber comicios anticipados, sería de nuevo candidato.
La ciudadanía, entretanto, observa dividida todo este terremoto político, con un Lasso que ha visto cómo su popularidad ha descendido en los sondeos. Aun así, cerca de un 39% de los ecuatorianos se muestran a favor de que complete el mandato, frente al 18,5% que reclama su cese a manos de la Asamblea Nacional y un 14,5% que le piden directamente que dimita, según una encuesta publicada en marzo por la firma Click Report.
Más del 28% de las 1900 personas encuestadas respaldaba el invoque de la “muerte cruzada”.
Agencias DPA