
Abuelo chaqueño de 68 años vivía en la terminal de Rosario, se descompensó por diabetes y logró volver a Sáenz Peña
Un hombre de 68 años, en situación de calle, fue asistido tras descompensarse mientras dormía en la terminal de Rosario. Padecía diabetes y debió ser internado en Coronda, donde logró recuperarse favorablemente.
Tras recibir el alta, gestionaron su traslado a Presidencia Roque Sáenz Peña, donde esperaba reencontrarse con su familia.
Un hombre de 68 años oriundo del Chaco fue asistido en Coronda luego de haber pasado varios días en situación de calle, durmiendo en la terminal de Rosario y previamente en Buenos Aires. Se trata de Gregorio Navarro, quien padece diabetes y llegó con signos de descompensación, lo que motivó una rápida intervención de las autoridades locales.
Según relataron desde el área de Desarrollo Social, el hombre fue acercado el pasado 17 de abril por vecinos que advirtieron su estado. Presentaba niveles elevados de azúcar en sangre y dificultades para movilizarse, por lo que se decidió su traslado inmediato al hospital, donde quedó en observación bajo criterio médico.
Tras algunos días de internación, su recuperación fue notable. “Cuando llegó no podía ni caminar”, señalaron. Una vez estabilizado, se inició un operativo para cumplir con su deseo: regresar a su lugar de origen, en Presidencia Roque Sáenz Peña.
Desde el municipio gestionaron un pasaje y el domingo por la tarde fue acompañado hasta el colectivo que lo trasladaría de regreso a su provincia. Sin embargo, el caso presentó una particularidad: no se logró contactar a familiares ni a autoridades locales que pudieran confirmar su identidad o vínculos, a pesar de las gestiones realizadas.
El propio Navarro había relatado que llegó a Coronda tras reunir dinero en la terminal rosarina, donde convivía con otras personas en situación similar. Su historia incluso trascendió rápidamente y fue replicada por medios chaqueños, que hablaban de un hombre perdido o internado en la ciudad santafesina.
Desde Desarrollo Social destacaron que no es frecuente este tipo de casos, aunque remarcaron la importancia de la intervención comunitaria. “Si se conoce a alguien en situación de calle o abandono, es fundamental dar aviso para poder asistirlo”, indicaron.
La historia de Gregorio deja al descubierto una realidad silenciosa: personas que recorren largas distancias en condiciones precarias, con problemas de salud y escasos vínculos, pero con un objetivo claro: volver a casa.
Fuente: www.informacionregional.com.ar