Abusos en la Iglesia: el problema más grave del Vaticano

a había dado inicio a esta corriente investigativa en 2014, cuando creó la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, integrada por expertos y también víctimas, presidida por el cardenal estadounidense Sean O’Malley, arzobispo de Boston, la primera diócesis golpeada por el escándalo. En junio de 2016, en el motu proprio «Como una madre amorosa», dictaminó que los obispos culpables de negligencia en casos de abusos -es decir, de encubrimiento- deben ser sacados de sus cargos.

En 2018, pidió perdón a Chile por sus errores, tras haber respaldado (por mala información recibida) a un obispo -de nombre Juan Barros-, acusado de encubrir abusos del sacerdote Fernando Karadima, expulsado del ministerio. Francisco -que envío al país trasandino al arzobispo maltés, Charles Scicluna, máximo experto en abusos del Vaticano, que hizo
un informe muy concreto- sacudió al Episcopado chileno, que renunció en bloque y está en un dramático proceso de limpieza y prácticamente intervenido. El Papa Francisco suele reunirse con víctimas una vez por semana e hizo lo mismo con las tres más conocidas de Chile, a las que invitó al Vaticano. En esa ocasión les reiteró una vez más el pedido de perdón.

Tras un viaje a Irlanda -en agosto de 2018- marcado por esas mismas heridas y luego de haberse visto acusado por un exnuncio de encubrir a un anciano excardenal estadounidense hallado culpable de abusos (Theodore McCarrick, a quien también expulsó del sacerdocio), Francisco se dio cuenta de que hacía falta hacer más.

Un problema de alcance mundial:
En febrero de este año, muy al tanto de que se trata de un problema global, el Papa convocó a los presidentes de todas las conferencias episcopales a reunirse por el tema, algo inédito en la historia del Vaticano. Allí, por primera vez se hizo foco especial en las víctimas de los abusos, que dieron testimonios reveladores y sorprendentes.

El resultado inicial de la cumbre fue la promulgación, el 29 de marzo, de una nueva ley para el Estado Vaticano, pero que se pretende que sirva de modelo para todos los episcopados, obligandoa señalar los abusos a las autoridades competentes, prevé sanciones para quienes no lo hagan y un novedoso «servicio de acompañamiento para las víctimas».

El segundo resultado del encuentro fue el motu proprio «Vos estis lux mundi».

Pese a esto, la Iglesia Católica todavía no es capaz de recuperar la credibilidad, aunque muestra un cambio sustancial. De todas maneras, pese a las intenciones papales, se siguen dando a conocer otros casos que complican la tarea de eliminar los focos de abusos. En este contexto, el Papa Francisco dejó clara -siempre- su política de tolerancia cero.

Una clara muestra de esto es que por primera vez un alto prelado religioso, el cardenal australiano George Pell, que fue ministro de Economía del Vaticano y miembro del consejo de cardenales consultores del Papa, está detenido en una prisión de Melbourne, condenado (en primer grado) a tres años y nueve meses de prisión por abusar de monaguillos.

Abusos en la Iglesia Papa Francisco Denuncia

Lee también

Israel: a horas del “referéndum” sobre Netanyahu

El promedio de sondeos difundido por la prensa coloca al Likud (derecha) de Benjamin Netanyahu, …

Watch Dragon ball super