Iba a ser Veterinaria y decidió entregrar su vida a Dios como religiosa

Nora Kviatkovski visitó los estudios de Radio Fan y contó su experiencia como religiosa desde los 20 años.
Nora terminó sus estudios secundarios en la ciudad de Castelli en el año 1989, luego terminó una carrera universitaria en la Provincia de Corrientes y hoy se dedica a la vida religiosa, entrega su vida todos los días a Jesús.

Creció en el Paraje Pampa San Martín, luego se trasladó a esta ciudad para continuar sus estudios primarios y secundarios. Cuenta que su educación nace mediante lo que le inculcaron sus padres y toda la gente que la rodeo desde chica en el campo, aprendió a andar a caballos a los 2 años, a manejar tractores y camionetas desde muy pequeña, “soy la mujer que soy gracias a mis abuelos, que han venido de Europa no por elección, sino huyendo de la guerra”,sostuvo, “mis abuelos se han sacrificado muchísimo y me han enseñado con su ejemplo lo que significa el valor del trabajo”, expresó, agregando que a pesar de que su abuelo había vivido la guerra, no le hablaba de lo feo que era, sino de las maravillas de Europa, nunca de las cosas malas; su abuelo paterno vino a la Argentina solo, a los 18 años, ya que mataron a toda su familia. “le debo a tanta gente lo que soy hoy, pero en principio se lo debo a mis raíces que nunca las niego”, “soy hija de campesinos y nieta de inmigrantes”.

Seguidamente comentó que cuando se encontraba en el secundario, estaba en pareja, su pareja terminó sus estudios secundarios y se fue a vivir a Corrientes, dos años más tarde lo hace ella y también se va a la Provincia de Corrientes donde comenzó la carrera de Médica Veterinaria, la cual cursó cuatro años y no logró culminarla.
Asimismo manifestó que su familia no es religiosa sino más bien espiritual, su papá le enseñó a encontrar a Dios en la naturaleza, a darle gracias por la lluvia entre tantas cosas, “mi relación con Dios es espiritual de hablarle como a un amigo, no de rezarle”, sostuvo. Nora empezó a inclinarse a la vida espiritual cuando llegó a Castelli, el Padre Estanislao empezó a ir a su casa y a ella le llamaba la atención que una persona tan joven haya dejado todo y se venga  a Castelli, “el me demostró que no seguía a una religión, sino a Jesús y que por él había dejado todo”, expresó.

Una vez que vuelve a Corrientes, comenzó a interiorizarse en Jesús, y es ahí donde comienza a sentir una insatisfacción interna y le pide a su pareja un tiempo para pensar, “no porque la pareja no funcionara sino que yo quería entregar toda mi vida a Dios, pero pensando en matrimonio y en hijos sentía que el horizonte se me achicaba”; “fue una decisión muy dura, me sentía satisfecha y plena internamente pero era duro ver sufrir al amor de mi vida”, sostuvo, agregando que toda opción en la vida implica una renuncia, y es por lo cual muy pocas personas lograron comprender su decisión, “desde muy chica fui fiel a mí misma, a lo que sentía y a lo que quería seguir”.
Seguidamente manifestó que cuando cortó definitivamente su relación de pareja, comenzó a visitar la casa de las religiosas que trabajaban con Jesuitas en Corrientes y empezó una relación con una persona que también se encontraba en la misma situación que ella, estudiaba medicina y quería ser sacerdote pero luego definió que su vocación realmente era la medicina y ella que se entregaría por completo a su vida religiosa, (esos dos hombres fueron claves en mi vida).

Cuando le comentó a sus padres sobre su decisión, ellos no siguieron sustentándola económicamente, y se arriesgó a quedarse en Corrientes en una casa donde vivían nueve varones pertenecientes a su grupo juvenil, “luego de eso no me quedé quieta, con la congregación que conocí recorrí muchas más”. Nora indicó que luego de conocer varias congregaciones tuvo una experiencia que marcó su vida hasta el día de hoy y fue el mes de ejercicios espirituales de San Ignacio, es una experiencia de 30 días en silencio, de tomar contacto con los deseos más profundos durante 10 días, luego de eso la etapa del encuentro con Jesús, para conocerlo, amarlo y seguirlo “eso fue lo mejor que me pasó”, “me apasiona la persona de Jesús”, “yo he consagrado mi vida a Jesús, se perfectamente a lo que he renunciado y todos los días tengo que decir sí a lo que opte”, “sigo a una persona que está viva, no a una ideología”, sostuvo Nora en su dialogo con Radio Fan.

Además manifestó, que tuvo momentos donde sintió cierta atracción o enamoramiento por otra persona, con posibilidad de correspondencia, “yo miraba mi anillo, decía yo puedo salirme de la vida religiosa pero lo que no puedo negar es que Jesús me llamo a esto y yo lo elegí libremente”, “me he enamorado sí, y tuve que re optar”, y agregó que gracias a la opción de vida que eligió, conoció muchos mundos, tipos de pobreza y miserias, “he tomado mate con gente que sacaba agua de un charco y era más feliz que los que me pasaban a buscar con chofer y guardaespaldas”.

“Hay distintos modos de seguir a Jesús”, “hay muchas religiones pero poca espiritualidad”, “nos institucionalizamos y perdemos la esencia”, “lo único que va a salvar este mundo es la espiritualidad”, indicó en su testimonio, y agregó que en estos diez últimos años lo más lindo y desafiante que le encomendó su congregación, fue ser maestra novicia para las Américas en México, Colombia y Argentina, es decir la persona encargada de acompañar el proceso de formación de las mujeres que quieren ser religiosas; ellas tienen una etapa inicial, como aspirantes, donde van conociendo una comunidad, luego dos o tres años de postulantado, donde realizan trabajos de nivel humano y un conocimiento de lo que es la vida religiosa y finalmente la etapa del noviciado.

Nora a sus primeros años como religiosa los vivió en Uruguay, estudió Filosofía, es Licenciada en Teología Sistemática y pronto ira a España a hacer un Master, “estudio para servir mejor, para tener un diálogo interdisciplinario”.

Finalmente, refiriéndose a la pregunta ¿dónde está Dios cuando pasan cosas feas?, dijo, que Dios nos dió un regalo muy grande, que es la libertad y ante eso no se va a contradecir, porque uno puede ir a 180 km. por horas y él no se va a poner al frente y decirte voy a evitar que te des contra un palo, porque estaría contradiciéndose indicó, “muchas de las catástrofes son producto de nosotros mismos”.

“Dios me creó para ser felíz, y en la etapa de mi vida donde me encuentre, no tengo nostalgias del pasado, fui viviendo las etapas”, “a los 46 años me siento una mujer plena, fecunda y felíz con esto no quiero decir que no he tenido frustraciones y desarraigos”, “ yo no vivo la cotidianidad con mi familia, para ellos “soy una visita”, eso sí, por momentos duele”, finalizó Nora en su diálogo con Radio Fan.

Fuente: Radio Fan-Súper Sábado – Castelli

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