Dormir poco o demasiado: la peligrosa relación entre las horas de sueño y el corazón

Un metaanálisis reveló la incidencia de una mala calidad de descanso en enfermedades cardiovasculares. Cuánto tiempo es el indicado para descansar y por qué es necesario hacerlo.

A veces, la mejor medicina luego de un día estresante y agotador es irse a la cama. Dormir es una necesidad esencial del cuerpo que muchas veces se descuida, en especial en una época donde “vivir conectados” en un mundo bullicioso que parece que nunca duerme es la norma. Sin embargo, no hacerlo trae consecuencias a corto y a largo plazo en el organismo.

No conciliar el sueño las horas necesarias rompe una cadena de eslabones y lleva a un mal funcionamiento durante el día. Desde lo hormonal hasta lo emocional, todo el organismo se ve afectado. Una serie de informes recientes presentados en el Estudio Europeo de Cardiología revelaron que dormir pocas horas o demasiado se asocia con un aumento significativo del riesgo de problemas cardiovasculares, que incluyen arterias endurecidas, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y más.

Para el médico neurólogo Claudio Waisburg (MN 98128), estos estudios son de suma importancia para establecer que todo lo que afecte al corazón afecta al cerebro y que esto se encuentra relacionado con el sueño de calidad: “Cuando uno habla del sueño y de los trastornos del sueño y el equilibrio en relación a la cantidad de horas es importante tener en claro que mientras no haya calidad de sueño no importará la cantidad”.

“Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo, pero sabemos poco sobre el impacto de esta necesidad biológica en el sistema cardiovascular”, dijo el médico Epameinondas Fountas, uno de los autores de un metaanálisis sobre la mejor cantidad de sueño para la salud cardíaca.

El metaanálisis abordó 11 estudios con más de 1 millón de participantes, y sus hallazgos ahondaron en lo vital que es no privarse del sueño. “La falta de sueño aumenta la posibilidad de enfermedades cardíacas, a una vulnerabilidad de infecciones, impacta negativamente en el metabolismo y la persona se vuelve propensa a ser obesa”, enfatizó el especialista.

Cuando se trata de enfermedad cardíaca, los autores del metaanálisis encontraron que el punto ideal para el riesgo más bajo era de seis a ocho horas de sueño por noche.Promediar menos de eso se asoció con un aumento del 11% en el riesgo de muerte por enfermedad coronaria o accidente cerebrovascular en algún momento del período de seguimiento de aproximadamente 9,3 años, y obtener más que eso se asoció con un aumento del 33% en el riesgo.

Otro de los estudios sobre el sueño, realizado por un equipo diferente de científicos, también se presentó en la conferencia de la Sociedad Europea de Cardiología. Esos investigadores hicieron que las personas usaran un monitor de banda de cintura durante una semana para rastrear sus patrones de sueño. Los resultados sugirieron que las personas que dormían menos de seis horas por noche o que se despertaban e interrumpían las horas de sueño tenían aproximadamente un 27% más de aterosclerosis: endurecimiento de las arterias que puede provocar obstrucción o estrechamiento y contribuir a la insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular o aneurisma.

Con respecto a los hallazgos más interesantes del estudio, “el aumento de la aterosclerosis en relación a las horas de sueño es la parte interesante, ya que es gracias a esto que se aumenta la probabilidad de tener enfermedades cardíacas y así cardiovasculares, es un llamado a la atención con pruebas científicas para insistir en el tema del sueño”, comentó Waisburg.

¿Siete, ocho, nueve o diez horas? La recomendación de los especialistas del estudio es que la media de sueño sea de entre siete y diez horas en los adultos y en los adolescentes.

“Las investigaciones nos dan demasiadas buenas razones para asegurarnos y concientizarnos de dormir lo suficiente pero no demasiado, y, lo más importante, con calidad”, concluyó el profesional.

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