México desbordado por sus muertos: aparecen 300 cuerpos almacenados en camiones frigoríficos

El mal olor fue lo que alertó a los vecinos de la presencia sospechosa de un tráiler en un descampado del municipio de Tlajomulco, en el estado de Jalisco. Al abrir la caja apareció el horror: 157 cadáveres bajo custodia del instituto forense que llevaban transitando varios meses por el estado. La morgue está saturada y no hay sitio para tantos. El hallazgo se produjo el pasado sábado, la denuncia vecinal saltó a los medios y se convirtió en el último escándalo nacional. Pocos días después se supo que existía otro tráiler con más muertos ubicado en el instituto forense, en total 300 cuerpos.

Uno de los camiones frigoríficos apareció en un descampado del municipio de Tlajomulco

 

La historia se remonta a 2016, cuando la Fiscalía General de Jalisco alquiló los dos contenedores frigoríficos para depositar los cadáveres de personas asesinadas sin identificar y cuyos cuerpos no habían sido reclamados. Se trataba de una medida provisional mientras se construían nuevos panteones donde guardar los restos humanos, que no pueden ser incinerados hasta que concluyan las investigaciones, según indica la Ley de Víctimas.

 

El “tráiler de la muerte”, como ya ha sido bautizado por la prensa mexicana permaneció desde 2016 en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), pero hace dos meses comenzó su periplo por varios puntos del estado.

 

En el mes de julio la fiscalía ordenó trasladarlo a una bodega en el municipio de Tlaquepaque. Los vecinos se quejaron y el 13 de septiembre la alcaldesa, Maria Elena Limón consiguió que se retirase el vehículo. Al día siguiente el gobierno estatal decidió reubicarlo en una nave industrial de la fiscalía, pero el vehículo era demasiado grande de modo que fue abandonado en el descampado donde lo encontraron los vecinos.

Uno de los camiones frigoríficos apareció en un descampado del municipio de Tlajomulco

 

El caso ha desatado un conflicto entre el gobierno estatal, la fiscalía y el instituto forense, que desvían responsabilidades entre sí. El primero en caer ha sido Luis Octavio Cotero, ya extitular del IJCF, destituido por el gobernador priista Aristóteles Sándoval. Fue precisamente Cotero quien desveló la existencia del segundo contenedor que elevaba la cifra total a 300 cuerpos.

 

Varios colectivos de desaparecidos protestaron por el despido de Luis Octavio Cotero “uno de los pocos’’ funcionarios que atendía ‘‘con diligencia y sensibilidad’’ los reclamos de quienes buscan a sus seres queridos, tal como informa el diario La Jornada.

 

Este martes, durante la visita del presidente electo Andrés Manuel López Obrador a Guadalajara, capital de Jalisco, familiares de desaparecidos le pidieron que se investigue el caso a fondo y avalaron la labor de Cotero. Durante la protesta una mujer increpó al gobernador Sandoval “Tú eres el que tendría que estar en la cárcel”, según medios locales.

 

La Comisión Nacional de Derechos Humanos y su homóloga en Jalisco (CNDHJ) se sumaron a la exigencia de una investigación y de castigo a los responsables del “trato inhumano” que se dio a estos cadáveres. Estos hallazgos “representan falta de respeto a la dignidad de las personas fallecidas y vulneran sus prerrogativas fundamentales y las de sus familiares” e insistieron en que el caso “no debe quedar en la impunidad”.

Detrás de este horrendo caso están las desorbitadas cifras de violencia del estado. En lo que va de 2018 mueren 5.6 personas al día en Jalisco, una tasa muy por encima del 4,3 de 2017. De continuar esta tendencia, a final de año habrán muerto más de 2000 personas en el estado, la cifra más alta desde que hay registros. Los desaparecidos son más de 3.500, según las asociaciones de víctimas.

larazon.es

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