El ají, pon un poco de picante a tu salud

Típicos de comidas de Medio Oriente, el Caribe inglés y especialmente de México y Perú. Elegidos para darles a las comidas un sabor fuerte, no todos los paladares los toleran. Los nutricionistas recomiendan no excederse en su consumo; Veamos que hay de cierto en todo esto.

Conocido vulgarmente como Ají picante, pertenece al género Capsicum, que proporciona varias de las variedades de ají, tanto para la industria de alimentos como por la industria farmacéutica a nivel mundial.

¿Qué efectos produce en el organismo?

El ají picante posee en su contenido silicilato y capsaicina, sustancias que alivian los dolores que provocan las enfermedades reumáticas y las neuralgias que generalmente atacan seguido a la tercera edad

El consumo de este alimento incrementa la circulación periférica y disminuye los valores de la presión arterial, es rico en cantidades de vitamina C y A, y contiene bioflavonoides, que son necesarios para el correcto crecimiento celular y la elasticidad de los vasos sanguíneos.

También es beneficioso para combatir catarros, porque promueven la transpiración y actúan como expectorantes, abriendo los conductos nasales y los pulmones.

El ají picante tiene un efecto bactericida en el estómago, por lo cual, habría menor posibilidad de sufrir enfermedades como la salmonella, por ejemplo.

En el cerebro, estimula la producción de endorfinas, que están relacionados con la satisfacción y bienestar.

Para el Páncreas, ayuda a producir mayor cantidad de insulina, por tanto, es ideal para diabéticos.

En la próstata, protege al ADN de los carcinógenos y está demostrado que reduce la posibilidad de sufrir cáncer de próstata. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Nottingham, publicado en “Biophysical Research Communications, demostró que los vaniloides de la familia a la que pertenece la capsaicina, se unen a las proteínas en la mitocondria de las células cancerosas y generan la muerte celular sin dañar las células sanas circundantes.

Puede provocar irritación en la piel, y no se recomienda aplicar sobre piel irritada, o en áreas con quemaduras, sobre pieles o zonas sensibles (cerca de ojos, órganos sexuales, por ejemplo). El uso y consumo del ají picante, se debe hacer con cuidado en las personas que tengan problemas de estómago, hígado, vías urinarias y trastornos de hemorragias, ya que la pueden empeorar.

Como se puede apreciar, el ají picante se mantiene como un enigma; No obstante, habría que consumirlos con prudencia, sin que nos saque lágrimas o vapor por los oídos.

Fuente: Diario21.tv, Medline Plus, Wikipedia y Archivo personal

Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. – M.P. 5812 – Medicina Integrativa