La luz azul de las pantallas no solo interrumpe el sueño, también daña los ojos

Un nuevo estudio determina que no solo interrumpe el ciclo de sueño, sino que además daña la vista.

Desde que existen las pantallas prácticamente, se ha sabido que las luces azules que emiten fastidian los ciclos naturales de sueño, por lo que se han recomendado el uso de filtros azules para el uso de dispositivos con pantallas en horas nocturnas. Pero hay más: un nuevo estudio determina que no solo interrumpe el ciclo de sueño, sino que además daña la vista.

Concretamente, el estudio determina que las luces azules pueden causar degeneración macular. Esto es, un daño irreparable en la mácula, la parte de la retina encargada de hacer que la visión sea más nítida y detallada. Esta enfermedad es propia de la edad, y comienza a aparecer en pacientes con más de 60 años, pero la luz azul y por lo tanto los filtros azules, están consiguiendo el mismo efecto.

“Estamos expuestos a la luz azul continuamente, y la córnea y el cristalino del ojo no pueden bloquearlo ni reflejarlo”, explica Ajith Karunarathne, profesor en el Departamento de Química y Bioquímica de la Universidad de Texas (Estados Unidos), y uno de los autores del estudio. “No es un secreto que la luz azul daña nuestra visión al dañar la retina del ojo. Nuestros experimentos explican cómo sucede esto, y esperamos que esto conduzca a terapias que desaceleran la degeneración macular, como un nuevo tipo de caída de ojos.”

Estudios anteriores, en realidad, ya habían mostrado cuán mala es la luz azul para nuestros ojos. La degeneración macular sucede porque las células fotorreceptoras en la retina mueren. Y una vez están muertas, no vuelven a regenerarse; “cuando están muertos, están muertos para siempre.”

Las células de la retina, formadas por una oxidación de la vitamina A, al estar en contacto con la luz azul, se vuelven dañinas, por lo que son capaces de matar a otras células. De hecho, se agregaron células cancerosas a las células de la retina y al exponerlas a la luz azul, todas murieron; lo mismo ocurrió con células del corazón y con neuronas. “No se activa ninguna actividad con luz verde, amarilla o roja […] La toxicidad generada por la retina por la luz azul es universal. Puede matar cualquier tipo de célula.”

Normalmente, las células fotorreceptoras están protegidas por una molécula llamada alfa tocoferol, un antioxidante natural que actúa como nutriente. Pero a medida que envejecemos o que nuestro sistema inmune recibe un “golpe”, perdemos la capacidad de luchar contra el ataque tóxico de la retina, que es cuando ocurre el daño.

ElEspañol.-