Todo lo que hay que saber de la ley sobre la Interrupción Voluntaria del Embaraz

l proyecto de ley establece, entre otros puntos, la posibilidad de abortar durante las primeras 14 semanas de gestación en hospitales pertenecientes al sistema público del país.

En la actualidad, la legislación argentina permite el aborto sólo en casos de violación o de riesgo de vida para la madre.

Al inicio de la sesión, los legisladores deberán decidir directamente en el recinto si votan el dictamen con cambios (a favor del aborto) que intentó imponerse el 1 de agosto, o si se debate sobre el proyecto tal cual provino de Diputados y luego, si cabe, se aplican los cambios.

Por ello decidirán por votación cuál es la interpretación correcta del reglamento. En caso de que se decida que el dictamen no es válido, se votará el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo tal y como vino de Diputados.

Los senadores que respaldan la legalización solo lograron reunir 26 firmas en el plenario de las comisiones de Salud, de Justicia y de Asuntos Constitucionales un dictamen con cambios a la iniciativa aprobada por Diputados.

La cifra desató un debate reglamentario: los senadores no decidían si la mayoría necesaria es la del totalidad del plenario o la de cada una de las tres comisiones. En ese contexto, el presidente del plenario, el radical Mario Fiad (del espacio que se opone a la legalización) señaló que se requerían como mínimo 27 firmas y por lo tanto no había dictamen.

El plenario tuvo tres ausentes: Gerardo Montenegro (Frente Popular – Santiago del Estero), Juan Carlos Romero (Frente Popular Salteño) y Adolfo Rodríguez Saá (Frente Unidad Justicialista San Luis).

Los opositores al aborto, que no presentaron dictamen alternativo, vivieron la falta de acuerdo como una victoria, dado que no se logró una mayoría.

Los que respaldan la iniciativa, no obstante, también festejaron porque lograron unificar las posiciones favorables. Reformas establece el proyecto de ley.

El proyecto de ley sostiene que toda mujer tiene derecho a decidir voluntariamente la interrupción de su embarazo durante las primeras 14 semanas de gestación y a contar con la posibilidad abortar, en un plazo máximo de cinco días, en cualquier hospital o clínica del sistema de salud del país.

Después de la semana 14 de gestación, el aborto estará garantizado sólo para los casos de embarazo producto de una violación, si estuviera en riesgo la vida o salud de la mujer o si se diagnosticara la muerte del feto.

La práctica del aborto no requerirá de una autorización judicial previa. La iniciativa también establece la objeción de conciencia para los médicos que por distintos motivos se excusen de practicar un aborto.

No podrán ser objetores las clínicas ni los hospitales, sino sólo los profesionales de la salud, y no podrán hacerlo ante casos determinados, sino que deberán inscribirse en un registro previamente.

Una vez realizada la solicitud de interrupción voluntaria del embarazo, el establecimiento de salud debe garantizar información adecuada, atención previa y posterior al aborto de carácter médica, social y psicológica, con el objeto de garantizar un espacio de escucha y contención integral; e información y provisión de los métodos anticonceptivos previstos en el Plan Médico Obligatorio y en el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable establecidos por la Ley 25.673 o la normativa que en el futuro los reemplace.

Escenarios posibles
En la sesión del miércoles en el Senado pueden ocurrir tres cosas:

Que el proyecto de despenalización del aborto, que ya obtuvo media sanción en Diputados, sea aprobado por el Senado.Si obtiene dictamen y luego con mayoría simple (37 votos, de estar todos los senadores presentes) se convierte en ley.
Que el Senado rechace el proyecto de despenalización, de este modo automáticamente cae la media sanción que se obtuvo en Diputados y el mismo no pude ser tratado hasta el año que viene, en pleno año electoral.
Que el Senado vote la aprobación pero con cambios y, en esta instancia, el proyecto volvería a la Cámara de Diputados.
Ante un posible empate en la votación, definiría la vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti, quien ejerce como presidente del Senado, y ya adelantó que se expresará en contra del proyecto. Si vuelve a la Cámara Baja, deberá tratarse en comisión y una vez obtenido el dictamen pasa al recinto.

Allí, el cuerpo tiene dos opciones de acuerdo a la Constitución Nacional: aceptar los cambios o insistir en la primera sanción. Para la primera opción solamente necesita mayoría simple; mientras que para descartarlos y aprobar el texto original, es necesaria una mayoría igual o superior a la del Senado. Autoras del proyecto.

La iniciativa fue presentada por más de 300 organizaciones sociales, científicas, políticas y de derechos humanos agrupadas en la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que fue creada en 2003.

En seis ocasiones anteriores el debate del proyecto no prosperó en el Parlamento por no contar con el aval mayoritario de las bancadas.

Fallo. En 2012 la Corte Suprema de Justicia consideró en un fallo que las mujeres víctimas de una violación, ya sean “normales o insanas”, pueden interrumpir un embarazo sin autorización judicial previa ni riesgo a sufrir una sanción penal; sólo es necesaria una declaración jurada en la que conste el delito del que fue víctima la persona que quiera interrumpir el embarazo.

Pañuelo verde. Es la prenda que utilizan aquellos que apoyan la legalización del aborto y la cual fue protagonista de las movilizaciones que abogan porque el proyecto se convierta en ley.

Pañuelo celeste. En contrapartida al pañuelo verde, en mayo de este año la ONG + Vida presentó esta uno color celeste como parte de su identificación. Los mismos proclaman la leyenda “Salvemos las dos vidas”, y son usados por aquellos que se oponen a la legalización del aborto.

(Fuente www.perfil.com).

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