“Los clientes ya no compran por kilo, sino por lo que tienen”

Los aumentos desmedidos en las tarifas de servicios, el dólar y el combustible terminan impactando a las pymes del sector cárnico. En el medio, los consumidores.

se juntan varios obstáculos en las pymes que dificultan el progreso sostenido. El aumento desmedido en los servicios, los incrementos en el dólar que se traducen en el combustible, que terminan generando aumentos en todos los productos, entre ellos la carne.

Por otro lado, los consumidores. Ante la suba imparable de los precios, se ven obligados a redefinir su presupuesto y a no comprar la cantidad o calidad del producto que desean. Es así que NORTE se acercó a una de estas pymes, la carnicería La Vacada, ubi cada en Arturo Illia 900, donde amablemente el encargado Marcelo Romero contó cómo atraviesan esta realidad económica y cuál es el comportamiento de la clientela.

En líneas generales, ‘los clientes siguen viniendo, carne no dejan de comprar, porque es esencial para la alimentación. Sí se cuidan más para comprar, porque la plata no alcanza. Lo que cambió es el modo de comprar.

Antes te pedían un kilo o dos kilos de un corte, pero ahora te piden ’dame por $100’ o ’por $200’. Esto lo vemos desde principio de año más o menos, antes no pasaba‘, explicó Romero. Consultado sobre si hay cortes que dejaron de venderse o los clientes dejaron de comprar, el encargado contestó que ‘siguen llevando todos los cortes.

No hay un corte que hayan dejado de comprar por los precios altos, lo que hicieron es empezar a comprar menos. Siguen llevando todos los cortes, pero más medido‘.

TARIFAZOS

Por otro lado, hicieron un repaso por lo que les toca a ellos de cerca, a las pymes. El aumento desmedido en el servicio energético. Mostrando las boletas a NORTE, expusieron que en 2015 pagaban $900 y en 2018, $2.300.

Cabe aclarar que es una carnicería que no posee grandes dimensiones y tiene una sola cámara frigorífica. No es nada nuevo lo que expresaron: ‘La cadena comienza sube el dólar, ahí sube el combustible y automáticamente aumentan los insumos, por lo que aumenta la carne‘.

En junio de 2018 pagaron $83 el kilo de la media res, que pueda llegar a pesar entre 75 y 85 kilos de ternera. En enero de 2017 se pagaba $63 el kilo; en marzo de 2016 $56 el kilo; en noviembre de 2015 $51 el kilo; en agosto de 2015 $42 el kilo; y en marzo de 2015 $38 el kilo.

En menos de cuatro años una media res pasó de costar $2.850 (mínimo) a $6.225 (mínimo). Por lo tanto, estas pymes que no tienen condiciones especiales para poder funcionar se tienen que amañar para lidiar con el aumento tanto de los servicios como de los insumos y con, además, las bajas ventas. Para concluir, aseguran que en este marco “poner ofertas se complica. Todos los días aumenta algo

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