¿Cuáles son las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes?

La OMS estima que cada día más de un millón de personas contraen una patología de estas características
as enfermedades de transmisión sexual (ETS) son, tal como su nombre lo indica, aquellas que se pueden contraer a través del contacto sexual entre dos personas. Si bien están agrupadas bajo una misma denominación, son un grupo de patologías con síntomas, manifestaciones, tratamientos e incluso gravedades diferentes.

 

De acuerdo a los datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de un millón de personas contrae una infección de transmisión sexual. A su vez, se estima que, anualmente, alrededor de 357 millones de hombres y mujeres se contagian alguna enfermedad de estas características.

Es importante aclarar que la mayoría de las ETS son asintomáticas o solo manifiestan síntomas leves, que no siempre alertan a quien la padece. En muchos casos esto dificulta la detección de la enfermedad, por lo que es fundamental tomar los recaudos necesarios cada vez que se tiene contacto sexual con otra persona, de modo tal de prevenir el contagio de cualquier patología.

Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)

El VIH es un virus que afecta al sistema de defensas del organismo, llamado sistema inmunológico; ataca directamente a este sistema, que progresivamente se vuelve incapaz de funcionar como barrera y defenderse de cualquier enfermedad que quiera ingresar en el organismo. La patología que provoca el VIH se conoce como Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). En muchos casos, la persona con VIH no desarrolla síntomas, pero sí es capaz de transmitir el virus, por lo que el cuidado es fundamental en todos los casos.

El virus del VIH se encuentra en líquidos y secreciones corporales -sangre, semen, líquido preseminal, secreción vaginal y leche materna-. Cualquier práctica en que cualquiera de estas sustancias tenga contacto con las mucosas o el torrente sanguíneo (una herida abierta, una inyección o una relación sexual, por ejemplo) de otra persona puede causar infección por VIH.

Actualmente, se trata de una enfermedad que tiene tratamiento que permite a las personas desarrollar su día a día en forma regular y tener una buena calidad de vida. Sin embargo, en un principio, esta patología podía ser potencialmente mortal debido al desconocimiento acerca de sus causas y sus tratamiento.

 

Gonorrea

Es una de las infecciones venéreas más comunes, la OMS estima que cada año 78 millones de personas contraen gonorrea. Se trata de una patología infecciosa causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que suele alcanzar la región de la vagina, el pene y el ano. Al igual que sucede con otras enfermedades, cuando se detecta a tiempo el paciente tiene mayores probabilidades de evolucionar positivamente con el tratamiento indicado por el especialista. Sin embargo, cuando no se detecta a tiempo o no recibe la terapia adecuada esta enfermedad puede derivar en complicaciones severas, como infertilidad o enfermedad inflamatoria pélvica.

 

Los síntomas de la gonorrea generalmente empiezan a manifestarse entre 2 y 10 días después del contagio de la enfermedad. La principal manifestación es la secreción mucosa de color blanco, tanto en hombres como en mujeres.

Herpes

El herpes es una enfermedad inflamatoria cutánea que puede afectar a cualquier parte del cuerpo, aunque los más comunes aparecen en la boca o en los genitales. En el caso de este tipo de herpes los principales síntomas son la aparición de ampollas, bultos en la ingle y disuria -dolor al orinar-.

Es importante aclarar que se trata de una enfermedad se puede tratar hasta eliminar los síntomas por completo. Sin embargo, nunca se logra eliminar por completo el virus del organismo, por lo que es necesario controlarlo y que quien lo padece procure no tener contacto sexual con otras personas para evitar el contagio.
Clamidiasis

La clamidiasis es una infección bacteriana que se puede contraer por el contacto sexual con otra persona, ya sea vaginal, anal u oral. La clamidiasis se produce por una bacteria conocida como Chlamydia trachomatis, que se encuentra en el semen, en el líquido preseminal y en las secreciones vaginales. En la mayoría de los casos no presenta síntomas y quienes la padecen se sienten perfectamente bien, por lo que puede que ni siquiera sepan que están infectadas.

La clamidiasis se resuelve fácilmente con antibióticos, aunque si no se trata puede acarrear problemas de salud graves en el futuro.

Sífilis

Es una enfermedad venérea causada por una bacteria conocida como Treponema pallidum, que se aloja en las partes húmedas del cuerpo. Si se detecta en forma temprana -para lo cual existen pruebas específicas que se realizan en los centros de salud- el paciente puede recibir tratamiento con la medicación adecuada y es probable que evolucione favorablemente. Se trata de una patología que se desarrolla en diversas etapas y que, en caso de no ser tratada a tiempo, puede producir severas consecuencias en el organismo, incluso llevar al paciente a la muerte.

La sífilis puede infectar la vagina, el ano, el pene o el escroto y, en algunos casos, los labios y la boca; provoca llagas en el área genital -llamadas chancros- que, por lo general, no provocan dolor, pero pueden contagiar fácilmente la infección a otras personas. Esto significa que cualquiera que entre en contacto con estas heridas puede contagiarse sífilis. Es común que la persona que tiene la enfermedad no se dé cuenta de la presencia de las llagas, por lo que la patología se puede contagiar con mayor facilidad.

La OMS señala que casi seis millones de personas (5,6 exactamente) contraen la enfermedad cada año. Por eso, es importante aclarar que se puede prevenir a través del uso de profilácticos -tanto femeninos como masculinos- al momento de tener relaciones sexuales.
Virus de Papiloma Humano (VPH)

Se trata de una de las patologías más frecuentes y contagiosas; su transmisión se produce por vía sexual, oral, en baños y lugares públicos. Los principales síntomas que presenta son ardor durante las reacciones sexuales y verrugas en las zonas afectadas -pene, vagina, ano, vulva-.

Según los datos de la OMS, actualmente hay alrededor de 290 millones de mujeres que padecen o portan este virus.

Es importante destacar que existe una vacuna que previene el contagio de esta enfermedad. En Argentina, hace algunos años, se incluyó en el Calendario de vacunación obligatorio para niños y niñas de 11 años de edad.

Tricomoniasis

Se trata de la ETS que se contagia con mayor frecuencia cada año, según la información de la OMS; se estima que alrededor de 143 millones de personas la contraen anualmente.
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No obstante, la mayoría de las personas no tienen síntomas, al igual que sucede con otras enfermedades que se ubican dentro de este grupo. Cuando hay síntomas, el más común es la vaginitis, que se caracteriza por irritación en la vagina o vulva. Por otra parte, la tricomoniasis también puede afectar la uretra -el conducto urinario-, tanto en hombres como en mujeres. Los síntomas generales de la enfermedad incluyen irritación y picazón, flujo con mal olor, ganas de orinar frecuentes y dolor al orinar.

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