El Estado y la mafia de la madera en Misión Nueva Pompeya

Después de las publicaciones que realizó el Centro Mandela sobre explotaciones forestales  ilegales y clandestinas en el área rural que depende del control de la Delegación de la Dirección de Bosques  con asiento en Misión Nueva Miraflores_f_improf_537x296Pompeya, este organismo publicó que se detectaron irregularidades en las constancias que sobre tierras fiscales emitió el Instituto de Colonización en predios en los que se  otorgaron  permisos para que se ejecuten explotaciones forestales. Por ese motivo, la Dirección de Bosques alegó y publicitó que suspendieron preventivamente 74 permisos para cortar madera en la zona. Quienes conocen la realidad  de El Impenetrable, el monte y las explotaciones forestales rápidamente entendieron que  se trataba de una publicación vacía   y apenas un intento fallido de justificación para ocultar la devastación del monte y la continuidad de los cortes.

 

¿Cómo funciona la Delegación de Bosques de Pompeya?

Después de las suspensiones siguieron rutinariamente los cortes de los mejores  algarrobos de la zona violándose las prohibiciones. Es alarmante la inercia y complacencia de los responsables de la Delegación de Bosques en Pompeya. El delegado, Gustavo Vera, y el técnico forestal, Oscar Ergec, no trabajaron para que se cumplan las suspenciones. Por desidia, por los intereses en juego y por las presiones políticas continuaron tranquilamente las explotaciones. Es evidente que no asumieron responsablemente sus funciones, no activaron los controles ni las inspecciones. Ni siquiera sancionaron, ante hechos consumados de explotaciones ilegales y clandestinas, a quienes activamente cortan madera en el monte. No  aplicaron multas por  las infracciones diarias que cometen los explotadores. Es claro que desde la Jefatura no se promueve, hasta se impide, que se realicen las tareas de control preventivo y de inspección. Mientras tanto, los funcionarios de la sede central de la Dirección de Bosques se desentienden de sus responsabilidad y funciones.

Sentados en la vereda

 Los explotadores son muchos. En el campo de Ubaldino Aranda, que es titular del predio, aparece como productor (explotador) Hugo Kronembeguer. Cortaron algarrobos jóvenes en el monte de galería, muy cerca del río, lo que constituye un hecho muy grave porque allí se reproduce naturalmente el bosque.

El delegado y el técnico de la Delegación,  son de Tres Isletas. Llegan los martes a Pompeya y cobran suculentos viáticos. Se sientan en la vereda de la oficina y miran todas las tardes como pasan los camiones sobrecargados de rollos de algarrobo  o visitan a algunos obrajeros amigos, especialmente a uno de ellos –compoblano de Tres Isletas- al que el Instituto de Colonización le adjudicó mil hectáreas. En ese predio están haciendo un verdadero desastre ambiental. Parece indetenible el corte de madera ilegal y clandestino. Los que conocen este fenómeno manifiestan que “da mucha tristeza ver todo eso, pero sin control no los para nadie”, refiriéndose a los explotadores forestales que gozan de impunidad.

Los técnicos de la Dirección de Bosques solo están autorizados para realizar informes técnicos a los fines de que se otorguen permisos  de explotación forestal en superficies de diez hectáreas para poseedores u ocupantes de tierras fiscales que cuenten con certificados emitidos por el Instituto de Colonización. También pueden realizar informes técnicos para la continuidad de los permisos de explotaciones mayores a 10 hectáreas.

Ciertos permisos fueron otorgados por el técnico jurisdiccional con la firma de un ingeniero y de un técnico forestal que estan dedicados a la actividad privada, que también residen en Tres Isletas. De esa manera se manejan en la delegación de la Dirección de Bosques de Pompeya. A partir de allí, los explotadores forestales  gozan de mucha impunidad , a lo que se agregan tres agentes del organismo que tienen campos y que también son obrajeros. Se tratan de Sandro Argarañáz, Luis Monte y el popular Audelino Salvatierra,muy conocido en la zona porque explotaba montes antes de ingresar a la Delegación de Bosques de Pompeya.

Además de las suspenciones de los 74 permisos, la Dirección de Bosques habría otorgado seis autorizaciones más en tierras fiscales. De eso no se habla. En esos predios se está explotando el monte.

Mafias, permisos, ataques, miedos, represalias y soluciones

 A un productor, cuyo nombre reservamos para evitar represalias, le hicieron la vida imposible desde la Delegación de Pompeya. Tiene miedo. Intentó efectuar denuncias, pero no pudo hacerlo. Toda la mafia se cerró. La policía local solo actúa  bajo la órdenes del fiscal del Juzgado Multifuero de la localidad, Eduardo Ezequiel La Regina, quién viene de una inveterada familia de explotadores forestales que opera en la zona, especialmente su tío. Cuando en la región se dice Dino La Regina, todos están invitados a callar.

Cada oficina o delegado de las distintas dependencias del Ministerio de la Producción “reciben ordenes informales” para que esto  no se interrumpa. Mientras tanto el Ministerio de Ambiente es el gran ausente, y se justifican señalando que carecen de recursos para efectuar inspecciones preventivas.

La solución pasa por sanear radicalmente las delegaciones de Bosques  y de Colonización de Misión Nueva Pompeya. Que las jefaturas, técnicos y empleados trabajen ajustándose y aplicando  las pautas legales, organizándose recorridas preventivas, inspecciones y sancionándose a los explotadores forestales que cortan madera ilegalmente o en forma clandestina, además de decomisar las maquinarias, herramientas, camiones utilizados y la madera sacada del monte. El artículo 9, incorporado como artículo 43 bis de la Ley 7153, claramente establece cómo los funcionarios públicos deben actuar. Lo que ocurre es que en Misión Nueva Pompeya, mejor dicho en todo El Impenetrable chaqueño, se explota clandestinamente el monte y se “chimbea” madera porque la mayor parte de las explotaciones forestales son irregulares, ilegales o directamente clandestinas. Es recurrente que para el transporte de la madera se utilicen guías falsas.

En realidad, el ataque al monte deriva de la corrupción. Es mafia organizada, que viene actuando desde hace décadas y que ha provocado una gran devastación del monte de El Impenetrable. Esta mafia despliega sus redes y actividades  con la benevolencia o complicidad del Estado. Es que en Pompeya la suma del poder público está concentrada y ejercida  por el intendente, los jueces, el fiscal, la policía, el Instituto de Colonización y la Dirección de Bosques, con sus respectivas ruedas de auxilio. Claramente se produce en casi todo el territorio chaqueño el indeseado fenómeno programado de la falta de controles para atacar el monte. La oficina de Georeferenciación es parte de la cobertura de impunidad

 

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