La peligrosa moda de someter a los perros a cirugías “estéticas”

Febrero arrancó con una buena nueva para los amantes de los perros de España ya que, luego de varios días de debate y meses de espera, entró en vigor el Convenio Europeo sobre protección de animales de compañía que prohíbe la amputación del cuerpo de perros o gatos por cualquier motivo que no sea médico, y deja de lado las modas y preferencias estéticas de las personas respecto al aspectos natural de los animales.

Pese a que en la Argentina no hay norma que lo impida, ese tipo de mutilaciones es cada vez menor, pero se siguen realizando pese a lo que significa y el dolor que implica para los animales.

¿Qué daño les hace a los animales las mutilaciones “estéticas”?

Se denominan 0tectomías y caudectomías caninas a los cortes de orejas y cola en los perros que se iniciaron en la Antiguedad y, según algunas investigaciones, a la fecha se guardan documentos, pinturas y esculturas que lo demuestran. La primera práctica fue el corte de la cola y más tarde llegaron las orejas.

El principal inconveniente de las orejas caídas, según alegaban, se daba en los perros utilizados por los cazadores (como los Spaniels) porque eran lesionados por las presas. El argumento de las orejas caídas fue el uso de perros en peleas, combates e incluso en guerras. Decían que con las orejas erguidas eran inaccesibles frente a su adversario y lo mismo se pensaba de la cola. Actualmente se sigue considerando que los perros usados para guardia se ven más feroces pese a conocerse las consecuencias.

Comparación: perro bóxer con la cola cortada y otro con la cola larga, al natural.

Es una mutilación innecesaria, una pseudo estética que lo primero que les va a generar, obviamente, es dolor”, dijo a Infobae el médico veterinario Miguel Onofrio Longo y explicó que esas cirugias “se hacen en los cachorros durante los primeros dos o cinco días de vida y sin anestesia: se les mutila el dedo, la cola. Las orejas lo hacen cuando ya son más grandes con anestesia, pero siempre es innecesario y les va a generar dolor”.

Recién en el siglo XIX comenzó a criticarse este tipo de prácticas y 1839 Sir William Youatt publicó un ensayo en total oposición en la que alegaba la falta de necesidad en este tipo de intervenciones.

En los perros de raza Doberman, Dalmata y Dogos, muchas veces, también les enganchan los dedos o les cortan algunas accesorias cuando las tienen. Algunos los mutilan por las razas a las que pertenecen y les cortan las colas como a los cocker, caniches, dogos, bretones, boxer o rottweiler. Y eso les genera serios trastornos.

“El perro se expresa mucho menos cuando les cortan las colas porque expresan muchas cosas con ella y también pierden gran parte del equilibrio que hacen con ella… Por algo los perros nacen con la cola larga“, enfatizó Onofrio Longo y subrayó: “El dolor y el maltrato que se le genera al animal es totalmente innecesario, más allá de alguna complicación que pueda tener como alguna infección”.

Una complicación puede acabar con la vida del animal.

La mutilación de las orejas

El corte de orejas y cirugía para cambiarle la forma natural se llama otectomía e implica la remodelación del contorno del pabellón auricular para lograr que la oreja sea erecta, en proporción a la cabeza y el cuerpo del perro. Tras ese procedimiento, la oreja amputada es fijada hasta que los músculos y el cartílago queden firmes.

“Es una pseudo estética que al perro no le aporta nada. En un tiempo se decía que era para que tenga el conducto auditivo más aireado y que no padezcan otitis, pero al ovejero no se le corta y la padece a repetición por predisposición de la raza”, agregó el veterinario especializado en medicina homeopática y remarcó que “siempre se generará algún tipo de problemática porque aunque se haga con anestesia el postoperatorio es doloroso, sobre todo en un tejido noble como de la oreja que está muy inervado”.

A medida que comenzó a conocerse lo innecesario y peligroso de éstas prácticas, la ética de muchos veterinarios fue prioritaria y dejaron de hacerla por lo que llegan a realizarla personas ajenas a la medicina.

Contó Onofrio Longo: “Esta pseudo estética también hizo que la practicara gente que no era veterinaria con métodos muy cruentos para los animales: les cortaban las orejas con un cuchillo y la cola con una guillotina. Ahora la mayoría de los cortes lo hacen los criadores. Hace mucho me llegó un perro con una gomita en la cola con tremenda infección porque le cortaron la cola mal. Una infección termina en una septicemia y en la muerte del animal“.

¿Por qué no es necesario realizar esas prácticas? “Por el sufrimiento y la pérdida de expresión que sufren los animales; porque pierden el equilibrio, además de todos los problemas que se les puede generar ese tipo de cirugias”, finalizó Onofrio Longo.

Qué prohíbe la nueva norma en España

No más. En España ya no se podrá realizar cirugías de índole estética en los animales de compañía.

Esta ley impide: el corte de los rabos de perros y gatos, de sus orejas o de las garras de los felinos. Sea esto por cuestiones estéticas, por guardar un patrón asignado a una raza determinada, por para servir en actividades cinegéticas.

El Congreso de España aprobó la prohibición luego de una larga riña parlamentaria que se inició en marzo de 2017. La demora de los trámites hizo que su publicación tuviera forma recién en octubre y la promulgación fue el 1 de febrero de 2018.

Comenta esta noticia!