Conectate con nosotros

Salud

Champiñones, la carne del bosque llevado a la mesa familiar

Publicado

el

Su cultivo no genera contaminación al medio ambiente; Y tiene como ventaja la utilización de sub-productos de otras industrias como paja de trigo, viruta de madera y carbonato de calcio.

En cuanto al término “champignon” proviene del francés y significa seta. Es importante destacar que en francés el término hace referencia a cualquier hongo, pero en español se corresponde solo con el hongo de la especie Agaricus bisporus.

Los griegos consideraban que los champiñones daban fuerza a los guerreros. Los egipcios consideraban que el champiñón aportaba la inmortalidad a quienes las consumían, es por ello que, con el fin de no compartir este privilegio, los faraones prohibieron comer setas e incluso tocarlas.

Propiedades nutricionales:

A medio camino entre el mundo animal y el vegetal, el champiñón contiene pocos hidratos de carbono, fibra, mínimas grasas y proteínas escasas (tan solo 2,7 g en una ración de 100 g).

Su verdadera riqueza reside en las vitaminas del grupo B (B2, B3, B1 y ácido fólico), que cubren el 45%, el 42%, el 15% y el 18% de las necesidades diarias recomendadas; También posee vitamina C y D.

Rico en potasio (418 mg en 100 g), con lo cual mejora la retención de líquidos; Un buen aporte en fósforo (27%) que favorece la actividad intelectual, así como en hierro, cobre y selenio (18% cada uno).

El champiñón, además, es saciante y ayuda a adelgazar; Posee alrededor de 20 calorías por cada 100 gramos.

Propiedades nutraceuticas:

Previene el cáncer. Debido a su riqueza en dos principios activos fundamentales: el selenio y cierto inhibidor de la aromatasa. Algunos estudios sugieren que el champiñón contiene una sustancia que desactiva la aromatasa, enzima implicada en la producción de estrógenos que puede tener efectos cancerígenos en mujeres postmenopáusicas (cáncer de mama).

Es conocido el papel del selenio como valioso antioxidante y destructor de los radicales libres que atacan a las células y pueden acabar desencadenando procesos cancerosos.

Del mismo modo, actúa junto con la vitamina E para eliminar del cuerpo sustancias tóxicas y metales pesados acumulados en el organismo, como el cadmio o el plomo.

Próstata sana. Por su riqueza en selenio, expertos norteamericanos señalan al champiñón como alimento adecuado para la salud prostática, así como para combatir el envejecimiento prematuro, la arteriosclerosis, la artritis reumatoide, la osteoporosis, la infertilidad o el acné.

Potencia el sistema inmunitario. Gracias a sus betaglucanos (uno de los compuestos que forman su fibra, junto con la quitina) como potenciador del sistema inmunitario. De hecho, guarda grandes similitudes con las setas orientales (el shiitake), empleado desde la antigüedad por su capacidad de regeneración celular.

Actualmente se ha hallado que aumentan la producción de interferón, que se utiliza para la remisión de enfermedades como el sida por sus valiosas propiedades antivíricas.

La fibra alimentaria de los champiñones previene las dolencias intestinales, incluido el cáncer de colon, y tiene un efecto saciante muy apropiado para regímenes de adelgazamiento.

A la hora de comprar:

Conviene escoger champiñones de color blanco, con el sombrero bien cerrado y muy unido al pie, pues si se separa con facilidad es síntoma de poca calidad y frescura. Su consistencia debe ser dura y mostrar una suave pelusilla en la superficie. Los champiñones enlatados no tienen las mismas propiedades de la seta fresca, ya que sus nutrientes y principios activos se han diluido en el agua caliente en la que se han envasado, y además contienen aditivos.

Fuente: Diario21.tv, Medline Plus y Archivo personal

Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. – M.P. 5812 – Medicina Integrativa

diario21

Continue Reading

Copyright © 2020 Radio Fan. Hosting y streaming provisto por Radios Argentinas